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Los precios al consumidor suben un 1,4 % en febrero

Los precios al consumidor en la República Checa aumentaron un 1,4 % interanual en febrero, lo que representa la tasa de inflación más baja desde octubre de 2016. Los datos provienen de una estimación preliminar publicada por la Oficina Estadística Checa (CZSO). Mientras tanto, en términos mensuales, los precios al consumidor cayeron un 0,1 %, mostrando una ligera disminución en comparación con enero.

Una de las principales razones de esta desaceleración de la inflación fue la caída de los precios de la energía. Como resultado, los costos generales para los consumidores disminuyeron más de lo que esperaban los analistas.

Inflación por debajo del objetivo del banco central

La cifra de febrero fue más baja tanto que el objetivo como que la última previsión del Banco Nacional Checo (CNB). De hecho, los mercados financieros habían previsto que la inflación se mantendría en el mismo nivel que en enero en lugar de disminuir.

Según Petr Dufek, economista jefe de Creditas Bank, la tendencia de la inflación se está volviendo más favorable. En particular, esta mejora está relacionada con la caída de los precios de algunos productos alimenticios. Esta disminución refleja la reducción de los precios de producción agrícola, que gradualmente se ha trasladado a los consumidores.

Las medidas del gobierno ayudan a reducir la inflación

Otro factor que contribuye a la menor inflación es un cambio en la política sobre las tarifas de energía renovable. Desde principios de año, estas tarifas se han transferido de los consumidores al Estado. Como consecuencia, la inflación interanual se ha reducido en aproximadamente 0,4 puntos porcentuales.

Sin embargo, incluso teniendo en cuenta esta medida administrativa, la inflación sigue estando por debajo del nivel objetivo del CNB.

El aumento de los precios de los servicios sigue siendo una preocupación

A pesar de la desaceleración general de la inflación, los precios de los servicios continúan aumentando con relativa rapidez. Aunque el crecimiento en este sector se desaceleró en comparación con enero, los precios siguen subiendo alrededor de un 4,5 % interanual. Por lo tanto, el banco central no puede ignorar completamente esta evolución.

La principal causa de esta tendencia es la persistente tensión en el mercado inmobiliario. En particular, los costos de la vivienda influyen en la inflación a través de los alquileres y los alquileres imputados, que estiman el costo hipotético que los propietarios pagarían si alquilaran sus viviendas.

Tendencias anteriores de inflación y perspectivas futuras

La inflación ya había comenzado a desacelerarse en enero, cuando la tasa anual alcanzó el 1,6 %, el nivel más bajo en más de nueve años. De manera similar, los expertos atribuyeron esta disminución principalmente al traslado de los pagos de energía renovable de los consumidores al gobierno.

Los datos finales de inflación de febrero serán publicados por la Oficina Estadística Checa el 10 de marzo. Hasta ahora, las estimaciones preliminares de los últimos meses han sido confirmadas por los resultados finales.

De cara al futuro, los economistas sugieren que los recortes en las tasas de interés podrían volver a estar sobre la mesa. Aunque actualmente los mercados financieros no esperan una reducción de tasas en el segundo trimestre, esta posibilidad podría reaparecer si se resuelven las tensiones geopolíticas en el Golfo Pérsico durante los próximos dos meses.

Referencia: https://www.novinky.cz/clanek/ekonomika-inflace-byla-v-unoru-nejnizsi-za-10-let-40565548

Imagen: IA

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