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El Gobierno checo aprueba el proyecto de ley «Lex Kratom», con nuevas normas también para el CBD y el THCA

El Gobierno checo aprobó ayer, 14 de septiembre de 2026, el anteproyecto de ley conocido como «Lex Kratom», presentado conjuntamente por el Ministerio de Sanidad y el Ministerio de Finanzas. El texto, que modifica la ley sobre sustancias estupefacientes, deberá pasar ahora por la aprobación del Parlamento: por el momento se trata, por tanto, de una propuesta y no de una ley en vigor.

Los cambios sobre el CBD, el THCA y el cáñamo industrial

Entre las medidas incluidas en el texto, varias afectan directamente al sector del cáñamo y los cannabinoides. La enmienda prohíbe enriquecer las inflorescencias de cáñamo industrial con sustancias sintéticas, así como importar y exportar cáñamo tratado de este modo. También se prohíbe la venta a personas físicas de las inflorescencias (sumidades floridas) del cáñamo industrial, ya que los controles las han identificado como un vehículo importante para la difusión de drogas sintéticas.

El texto prohíbe además la venta de productos a base de hierbas destinados a fumar a través de máquinas expendedoras.

Un punto central se refiere a la transformación química de los cannabinoides: la enmienda prohíbe transformar el CBD y el THCA en otras sustancias químicas, salvo con fines terapéuticos y científicos legítimos. Como precisó el ministro de Sanidad, Adam Vojtěch, la prohibición no se aplica a los productos transformados habituales que contienen CBD sin THC, como cosméticos o pomadas.

La norma también endurece las reglas sobre las bolsitas de nicotina, sometiéndolas a un marco regulatorio similar al que ya existe para los cigarrillos electrónicos, y refuerza las competencias de los organismos de control para detectar productos ilegales y retirarlos del mercado.

Las nuevas normas sobre el kratom

La parte más extensa de la reforma se refiere al kratom, cuya regulación se endurece de forma notable. La edad mínima para su compra pasa de 18 a 21 años y se elimina la posibilidad de venta por internet y a distancia, ya que, según el Gobierno, este canal no permite verificar de forma suficientemente fiable la edad de los compradores. El producto solo podrá venderse, por tanto, en tiendas físicas especializadas, con verificación obligatoria de la edad del cliente.

Los propios establecimientos también estarán sujetos a normas más estrictas: los escaparates, ventanas y entradas deberán protegerse para impedir la visión desde el exterior, y el rótulo exterior no podrá tener carácter publicitario o promocional. Además, los ayuntamientos podrán regular, mediante ordenanzas propias, la ubicación de estas tiendas especializadas.

El texto endurece también los requisitos sobre composición, etiquetado y calidad de los productos, ampliando las obligaciones higiénicas a toda la cadena de distribución y reforzando los controles sobre lotes, procedencia y responsabilidad de los distribuidores. Aumentan, por último, las tasas administrativas para las autorizaciones y la tasa anual de mantenimiento de los establecimientos.

La nueva fiscalidad

La norma introduce también un nuevo régimen fiscal para el kratom. El impuesto especial se escalonará según la concentración de sustancias activas: 2 coronas checas por gramo o mililitro para el kratom estándar, 10 coronas para los productos concentrados (en particular los extractos), y hasta 20 coronas para el kratom ilegal. También cambia el IVA, que pasa del tipo reducido del 12% al tipo general del 21%, con obligación de aplicar un timbre fiscal similar al del tabaco. Según las estimaciones del Gobierno, la medida aportará a las arcas del Estado alrededor de medio millardo de coronas en el primer año.

La norma responde asimismo a los resultados de la amplia operación de control denominada KORUND, que llevó a la incautación de grandes cantidades de kratom y otras sustancias, incluidas drogas sintéticas y semisintéticas.

Imagen de IA

Fuentes: Czech Ministry of Finance, Novinky.cz

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