
El trabajo extranjero se está convirtiendo en algo estructural, no temporal
Los trabajadores extranjeros ya no representan una parte marginal del mercado laboral checo. Según un reciente análisis del Banco Nacional Checo, hace diez años los empleadores en Chequia contaban con alrededor de 323.000 trabajadores extranjeros, equivalentes a una proporción indicativa del 8% del total de empleados. A finales de 2025, la cifra había aumentado hasta aproximadamente 935.000, es decir, alrededor del 22%. En una década, el número casi se ha triplicado, lo que demuestra hasta qué punto las empresas checas dependen actualmente de la mano de obra internacional.
Los sectores donde los trabajadores extranjeros son más importantes
Esta dependencia es especialmente visible en los sectores con alta demanda de mano de obra. A finales de 2025, la industria manufacturera empleaba aproximadamente 218.400 trabajadores extranjeros, seguida por la construcción con 81.600, el transporte y almacenamiento con 68.700 y los servicios de alojamiento y restauración con 67.200. En el sector de la hostelería, los trabajadores extranjeros representaban aproximadamente el 51,3% de los empleados, mientras que en la construcción la proporción alcanzaba el 36%. La contratación internacional se ha convertido, por tanto, en una parte esencial del funcionamiento cotidiano de importantes sectores de la economía checa.
Una fuerza laboral cada vez más diversa
La composición del empleo extranjero también está cambiando. Los ciudadanos ucranianos se han convertido en el grupo más numeroso, con alrededor de 358.000 trabajadores a finales de 2025, mientras que los empleados eslovacos sumaban casi 230.000. El Banco Nacional Checo también destaca un rápido crecimiento de trabajadores procedentes de países como Filipinas, India y Kazajistán. En cambio, el empleo procedente de algunos países tradicionales de la UE, como Polonia, Rumanía y Bulgaria, se ha estancado o ha disminuido respecto a niveles anteriores.
Qué significa esta tendencia para las empresas
Para los empleadores, el mensaje es cada vez más estratégico. El acceso a mano de obra extranjera puede influir en la capacidad de contratación, la expansión empresarial y la continuidad operativa, especialmente en los sectores donde los trabajadores internacionales ya representan una parte significativa de la plantilla.
Las empresas que emplean o planean contratar a ciudadanos extranjeros deberían considerar la contratación internacional como parte de su planificación de la fuerza laboral a largo plazo, y no únicamente como una respuesta temporal a la escasez de personal.
A medida que el empleo extranjero aumenta y se diversifica geográficamente, la capacidad de atraer y retener talento internacional será cada vez más relevante para la planificación empresarial. La mano de obra extranjera ya se ha convertido en una característica estructural de la economía checa. Para muchas empresas, comprender esta transformación es ahora una parte esencial de la estrategia de crecimiento futuro.
Imagen de IA
Link: Czech National Bank – Foreign Employees in the Czech Labour Market